El negocio ha recibido una valoración media de 1.9 sobre 5, lo que refleja diversas áreas de mejora según las opiniones del público. Los usuarios han apuntado preocupaciones relativas al estado de las instalaciones, describiéndolas en ocasiones como poco adecuadas para albergar a los perros de forma cómoda y segura. La limpieza y mantenimiento de estos espacios han sido puntos recurrentes de crítica.
La atención al cliente representa otra área crítica para ADOPTA CIAM. Varios visitantes han reportado experiencias desfavorables relacionadas con el trato recibido por parte del personal, señalando falta de profesionalidad y en algunos casos, desinterés por resolver las inquietudes de los potenciales adoptantes.
A pesar de los desafíos enfrentados, es importante reconocer el valor y la importancia de la misión que ADOPTA CIAM intenta cumplir. La adopción de perros abandonados o sin hogar constituye una noble causa que merece atención y apoyo. Sin embargo, la efectividad de este esfuerzo se ve comprometida por las deficiencias en la gestión y operación del centro de adopción.
El futuro de ADOPTA CIAM podría verse fortalecido mediante mejoras en la atención y servicios ofrecidos. Escuchar y actuar en base a las retroalimentaciones de los visitantes será fundamental para elevar la calidad de la experiencia de adopción. Restaurar la confianza del público y asegurar el bienestar de los animales deben ser prioridades claras para el establecimiento, buscando siempre la excelencia en cada aspecto de su operación.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 918 15 86 73
Dirección: P.º Boadilla del Monte, 28690 Brunete, Madrid, España
Horario de ADOPTA CIAM
Lunes:10:00-14:00,15:00-17:00martes:10:00-14:00,15:00-17:00miércoles:10:00-14:00,15:00-17:00jueves:10:00-14:00,15:00-17:00viernes:10:00-14:00,15:00-17:00sábado:10:00-14:00,15:00-17:00domingo:Cerrado
Opiniones de ADOPTA CIAM
Mi experiencia y las de muchos otros con el centro de adopción canina reflejan una realidad desoladora que clama al cielo. La triste reputación del Albergue San Antón, mejor conocido por algunos como el «centro de exterminio San Antón», es algo que no puedo pasar por alto. La imposibilidad de ver a los animales antes de adoptarlos, y la ausencia de información detallada sobre sus entradas y salidas, levantan numerosas banderas rojas.
El trato hacia los animales, según testimonios, es indigno y cruel. Es inconcebible pensar en los pobres seres hacinados, sin agua ni comida, viviendo sus últimos días en condiciones miserables. El hecho de que mis propias gatas desaparecieran y luego descubrir que habían sido capturadas por este lugar, sin dar oportunidad de recuperarlas, me rompe el corazón.
La tasa de mortalidad alarmantemente alta entre los gatos, la falta de atención veterinaria a animales enfermos o heridos, y el hecho de que estos animales no reciben siquiera lo más básico para un mínimo bienestar, es una abominación. Que los animales enfermos y malheridos mueran agónicamente sin recibir ayuda es simplemente imperdonable.
Lo que más duele es la apatía y la inacción de las autoridades. A pesar de las denuncias y quejas, el centro sigue operando bajo la sombra de la Comunidad de Madrid, sin respetar la ley de sacrificio cero. Esta realidad hace eco del desprecio total por la vida de estos inocentes.
No puedo más que instar a todos a que »NO LLEVEN A UN ANIMAL A ESTE TUGURIO». La falta de difusión de los animales, el elevado número de muertes, y el rechazo a la ayuda de voluntarios son pruebas irrefutables de que este lugar es un matadero, no un centro de adopción.
Es una verdadera vergüenza que lugares como el Centro de exterminio San Antón de Brunete existan y funcionen con total impunidad. Debe parar esta masacre. La vida de cada animal vale y merece ser respetada y protegida, no condenada a sufrimiento y muerte.
